Desayunos de trabajo

"La formación en España no hace la función que nuestro sistema económico necesita"

  • Javier Gómez-Navarro
    Presidente del Consejo Superior de Cámaras de Comercio
    Miércoles, 8 de Noviembre del 2006
    Madrid
    El problema más serio de la sociedad y la economía española es el de la formación, porque se basa en dar conocimientos en lugar de potenciar valores y habilidades. Así lo afirmó el presidente del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, Javier Gómez Navarro, durante el Desayuno de Trabajo CEDE celebrado el pasado 8 de noviembre en Madrid. Gómez Navarro remarcó también la poca proximidad de la administración al mundo real de la empresa, así como la excesiva regulación y la falta de espíritu empresarial como elementos a superar para mejorar la competitividad y productividad española en la economía global. El invitado fue presentado por el presidente de la Comisión de 'Prospectiva y desarrollo corporativo' de CEDE, Mario Armero. La moderación del coloquio corrió a cargo del miembro de la Comisión de Relaciones Internacionales de CEDE, Julio Juberías. El Desayuno se transmitió por videoconferencia a las ciudades de Barcelona, Palma de Mallorca, Valencia, Murcia y, por primera vez, Jerez de la Frontera.   (Tiempo estimado de lectura: 4 minutos)  

    España tiene un sistema educativo obsesionado en proporcionar conocimiento, pero que, desde la educación primaria hacia la universidad, olvida trabajar los valores y las habilidades. En el caso universitario ha fracasado la conexión entre la docencia y la sociedad. No hay formación en habilidades directivas, toma de decisiones u otros aspectos que mucho tienen que ver con el desarrollo de la economía. Es, de hecho, el problema más serio de la sociedad española en estos momentos. Con esta rotundidad lo afirmaba el presidente del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, Javier Gómez Navarrro, durante el Desayuno de Trabajo CEDE de este mes de noviembre.

    En su repaso a la relación del sector público con la potenciación de la competitividad en España, Gómez Navarro también recordó la excesiva regulación, la poca proximidad entre la administración y el mundo real de las empresas, y la falta de cultura empresarial y del riesgo en España como factores que dificultan el ser más competitivos.

    Control estatal

    Como buen estado latino, dijo Gómez Navarro, hay en España un exceso de regulación, con la intención del Estado de controlarlo todo. En este sentido, el presidente de las Cámaras criticó los excesivos reglamentos que, a fin de cuentas, acaban afectando a la economía. En este sentido, animó a los legisladores a no sólo pensar en el impacto de las leyes sobre el gasto público, sino a tener también en cuenta el gasto que suponen para el sector privado.

    Sobre la regulación medioambiental, Gómez Navarro cree afecta a la competitividad si no se hace en proporción con países más avanzados que el nuestro. En su opinión, no es efectivo que un país tecnológicamente mediano como España quiera ser líder en protección medioambiental, mientras otros con mejor tecnología no lo hacen.

    Tampoco la administración juega un papel adecuado en la regulación del mercado laboral. En este sentido, Javier Gómez Navarro cree que el Gobierno ha evadido sus responsabilidades al advertir que actuaría cuando los interlocutores llegasen a un acuerdo.

    En cuanto al sistema fiscal, el presidente de las Cámaras considera que va por el buen camino, aunque está sesgado porque prima el que paguen impuestos las empresas por encima de los ciudadanos. Es por ello que pide al Gobierno que acelere más la progresiva reducción del Impuesto de Sociedades.

    Otros elementos a tener en cuenta para mejorar la competitividad son, según Gómez Navarro, la seguridad jurídica y la imagen del país. Jurídicamente es necesaria una justicia rápida y con sentencias predecibles y acordes con la Ley, algo que a veces no ocurre así. En cuanto a la imagen del país, el presidente de las Cámaras cree que España tiene un importante déficit, y que cabe hacer un importante esfuerzo para mejorarla. Las Pymes lo necesitan para tener un punto de apoyo en sus relaciones con el exterior.

    Por otro lado, la falta de cultura empresarial en España a la que aludió Gómez Navarro tiene su origen en factores que van más allá del sector público. El afán de lucro se ha vinculado a los empresarios, hacia los que hay cierta desconfianza. Si a ello se le añade que la burocracia dificulta mucho la creación de empresas, con engorrosos y excesivos trámites, entonces aún es más difícil que alguien quiera emprender iniciativas propias.

    En este contexto, Javier Gómez Navarro indicó que desde las Cámaras se está trabajando para ayudar a la internacionalización e innovación de las Pymes.

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