Liderando en Positivo

Entrevista a Fernando Salazar

  • Fernando Salazar
    Vicepresidente ejecutivo del ICEX
    Miércoles, 14 de Diciembre del 2011

    La dilatada experiencia en el plano internacional de Fernando Salazar, vicepresidente ejecutivo del Instituto de Comercio Exterior de España (ICEX), le avala como un gran experto en esta materia. En su opinión, la internacionalización es la clave para la recuperación económica y entre sus próximos retos está el de consolidar el papel exportador de España y el de expandirse a nuevos mercados más allá de la Unión Europea, apostando por la innovación, el diseño y la tecnología.

    Documentos adjuntos

    CV del Invitado

    Contenido de la entrevista

    AdjuntoTamaño
    fernando_salazar_esp.pdf1.46 MB
    fernando_salazar_eng.pdf204.24 KB

    Transcripción de la entrevista

    ¿Qué lecciones ha aprendido sobre el liderazgo durante su carrera profesional?

    En mi opinión, existe un liderazgo propio en el sector público, diferente al que existe en el sector privado, por lo que muchas de las lecciones aprendidas son distintas. Además, nuestro ámbito de actuación es muy internacional, salimos al extranjero y tratamos con empresas que invierten en el exterior, esto hace que hayamos aprendido formas diferentes de entender el liderazgo tradicional en la empresa privada.

    En concreto, el liderazgo en el sector público y en un entorno internacional me ha enseñado a tener la mente abierta, a escuchar lo que la gente tiene que decir, a ver cómo se comportan los demás (competidores, otros países), a tener visión (dónde ir y dónde llevar a la organización) y, sobre todo, a gestionar equipos, porque todo no se puede conocer, todo lo conoce tu equipo. Como dice el dicho, cuatro ojos ven más que dos. Esa es la gran conclusión: equipo, equipo, equipo.

    En un momento tan complejo como el actual, ¿es la internacionalización una de las clave de la recuperación?

    No es una de las claves, es la clave. Todo el crecimiento de la economía española está viniendo del sector exterior. La economía está creciendo poco, al 0,7%, y gracias al sector exterior. A los datos me remito: la demanda externa aporta 2.6, la demanda interna quita 1.9 y las exportaciones llevan 19 meses creciendo por encima de los dos dígitos.

    Muchas empresas están sobreviviendo, invirtiendo y creando empleo gracias al mercado exterior y, si nos fijamos en anteriores crisis, nuestro país siempre ha salido adelante gracias al sector exterior. En esta ocasión, existe una dificultad añadida y es que no hay una peseta que devaluar. Esta vez hay que salir con mucho trabajo y esfuerzo pero, desde luego, el sector exterior es la clave de la recuperación.

    ¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta nuestro país en materia de comercio exterior?

    Muchos. Ahora estamos exportando mucho, estamos en récord histórico, pero hay que intentar que no sea una situación coyuntural, que cuando la economía vuelva a su cauce, las empresas no se olviden del mercado exterior. 

    Por eso, hay que intentar conseguir que nuestro país sea estructuralmente exportador, que haya un cambio de modelo, en el sector industrial, en la construcción o en el sector servicios, hacia la exportación.

    Asimismo, hay que estar en nuevos mercados. Estamos muy metidos en la Unión Europea, que no es malo, pero considero que conviene diversificarse y aprovechar las oportunidades que ofrecen nuevos mercados. Nuestras empresas son muy competitivas pero son pocas, nos hace falta ampliar la base exportadora. Deben existir más compañías que exporten e inviertan en el extranjero. 

    Además, hay que competir. En un entorno muy complicado en el que todo el mundo quiere comprar y vender, aparecen nuevos competidores que no funcionan con las mismas reglas que nosotros. Ya no se puede competir en precio, hay que competir en innovación, en marca, en diseño, en tecnología o en servicio post-venta, no se puede dejar nuestra mercancía en el exilio, hay que acompañarla.

    ¿Cómo puede un directivo motivar a su equipo en un momento de crisis como el actual?

    Hay que motivarle, y mucho. La crisis se tiende a ver como un tiempo muerto, pero no es así. Es un tiempo difícil, pero no significa que esté muerto. Muchas empresas y muchas iniciativas se han lanzado en época de crisis. Los chinos tienen un concepto, el weiji (es la palabra china que define crisis) que se compone de dos caracteres wei y ji, que significan peligro y oportunidad, respectivamente, y estoy de acuerdo.

    Es cierto que decirle a los casi 5 millones de parados que la crisis supone una oportunidad es un poco duro, pero es así. Hay que conseguir que los directivos vean las oportunidades que conlleva la crisis, vean los retos, animen a su equipo a conseguirlos y les ilusionen. Sé que es difícil ilusionar en tiempos de crisis pero se puede y se debe.

    ¿Con qué cualidades debe contar un buen directivo?

    Con mucha visión, tiene que saber adónde quiere ir. Debe contar también con mucha capacidad de escuchar, de ver, de aprender, de conocer el entorno y de ser capaz de sacar conclusiones de ese entorno.

    Asimismo, creo que debe contar con capacidad de dirigir y liderar equipos, de escuchar a su gente, de aceptar críticas: si la crítica es interna y constructiva siempre es buena, de ilusionarles y de motivarles, incluso, con pocos medios. 

    ¿Qué papel juega la formación en el crecimiento de un líder durante su carrera?

    Es clave. La formación es muy importante para consolidar conocimientos, para ampliarlos y para adaptarse a las nuevas tendencias. No lo puedes aprender todo tú solo. No significa que tengas que hacer un super máster, puedes ir haciendo cursos, seminarios, etc. En el ICEX, en la formación del sector directivo apostamos por programas de becarios, máster, jornadas o cursos por internet, por ejemplo. Desde luego, la formación es clave. 

    ¿Cómo puede un buen líder formar parte y ayudar a la recuperación de su país?

    No es que pueda, es que debe. Todos debemos hacer lo poco que podamos para ayudar a la recuperación. Una pequeña empresa que sobrevive, genera empleo, paga sus facturas, contribuye a la recuperación.

    Todos los líderes tienen un trabajo que hacer y deben hacerlo, sobre todo, los del sector público porque servimos al ciudadano. Debemos dar ejemplo y movernos con austeridad de medios y amplitud de miras. Y más concretamente, las organizaciones que atendemos a empresas, debemos ayudarles en lo que necesiten: salir al exterior, innovación, exportaciones, etc.

    ¿Cuáles han sido las situaciones que le han marcado más como directivo y que han definido su forma de dirigir?

    Llevo casi 21 años trabajando y he pasado por muchas situaciones, pero es cierto que hay algunas que me han marcado más.

    La primera fue el primer destino que yo tuve, la delegación del ICEX en Valladolid. En este primer destino, me tocó coger el coche y conocer empresas, conocer la base empresarial de pequeños empresarios de este país. Y aprendí mucho.

    Después, realicé un máster en gestión. De ahí, aprendí técnicas de gestión, formas de evaluar, de gestionar, de priorizar y de presupuestar.

    Otra época, trabajé en Moncloa, como asesor económico de dos presidentes, de dos partidos distintos, y me enseñó mucho de cómo funciona la alta política internacional.

    También pasé por un banco de desarrollo en Washington, allí trabajas en el mismo equipo con personas de diferentes nacionalidades (alemanes, chinos, japoneses, australianos, etc.) El hecho de trabajar con diferentes mentalidades te enseña mucho.

    Y por último, China. Me marcó por el hecho de conocer cómo piensan, cómo operan otras mentalidades, otros mercados y otros regímenes políticos.

    ¿Ha cambiado el liderazgo en los últimos años? ¿Cómo?

    Sí ha cambiado porque el mundo ha cambiado. Se han producido dos fenómenos importantísimos que han cambiado todo. Por un lado, la globalización. El mundo es totalmente abierto, las empresas están abiertas a muchos mercados. Y más en España, que éramos un mercado relativamente cerrado y que nos hemos ido abriendo tarde y poco a poco, pero con mucha fuerza.

    Por otro lado, las tecnologías de la información. El mercado ahora es inmediato, el cliente quiere la respuesta inmediata, no acepta una demora de dos o tres días

    El mundo global e intercomunicado te cambia la manera de dirigir, tienes que dirigir al instante, tomar decisiones sobre la marcha y atender a toda tu red internacional, a tus clientes y a tu equipo. Tienes que llevar a cabo un liderazgo cooperativo, cooperar con internos y externos, así es como consigues el triunfo.