Liderando en Positivo

Entrevista a José Barea Tejeiro

  • José Barea Tejeiro
    Exsecretario de Estado para la Seguridad Social y exdirector de la Oficina Presupuestaria de la Presidencia del Gobierno
    Domingo, 1 de Julio del 2012

    La trayectoria profesional de José Barea Tejeiro le ha situado durante varias décadas al frente de las más importantes instituciones españolas del sector público. Barea ha sido subdirector general de Inversiones, Financiación y Programación, Director General del Tesoro y Presupuestos, Subsecretario de Presupuestos y Gastos Públicos y Secretario de Estado para la Seguridad Social. También fue Director de la Oficina Presupuestaria de la Presidencia del Gobierno durante la primera legislatura de José María Aznar. Su aportación a la planificación presupuestaria fue clave para el ingreso de España en la Comunidad Económica Europea y le sitúa como referente en momentos como los actuales. Momentos donde emergen dudas sobre el proyecto comunitario y el escenario económico internacional exige a España mayor eficiencia en el sector público y un liderazgo que refuerce la confianza en nuestro país.

    Documentos adjuntos

    CV del Invitado

    Contenido de la entrevista

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    Transcripción de la entrevista

    La actual situación macroeconómica está generando tensiones entre los países europeos. ¿Cómo describiría la situación de Grecia?

    La Unión Europea puede tender la mano una vez, quizá dos, pero cuando llegue la tercera ocasión será el momento en el que deberán poner definitivamente todas las condiciones necesarias para la autonomía de Grecia. Es evidente que los países de la Unión Europea no quieren expulsar a Grecia. Pretenden que asuma sus obligaciones, sí, y precisamente por ello la ayudan. Sin embargo, siempre existen directivos, jefes de Estado o incluso gobiernos que consideran que nadie debería intervenir en sus asuntos nacionales. Un error. Grecia debe ser intervenida y debe permanecer en la Comunidad Económica Europea porque, de abandonarla, se equivocaría doblemente. Debemos, además, tener mucho cuidado con España. Hemos caminado demasiado tiempo en el filo de la navaja y podríamos resbalar para caer de nuevo en el pozo del aislamiento económico. Debemos ser conscientes de las ventajas con las que contamos desde nuestro ingreso en la Unión Europea y después en la Unión Monetaria y lo mismo deben hacer los griegos. Y cuando algunos afirman convencidos que “deberíamos salir del Euro” no saben la locura que están diciendo. Sería volvernos a aislar para siempre de la economía mundial.

    ¿A pesar de los duros ajustes a los que se enfrentó España para acceder a la Zona Euro hubo más ilusión por el proyecto entonces, que hoy cuando Europa peligra?

    La sociedad, al escuchar la noticia de la moneda única y los enormes ajustes presupuestarios que suponía nuestra incorporación a Europa tuvo una buena reacción. No hubo ningún tipo de manifestación a pesar de la extrema rigidez de las medias que nos exigía la UE. El ajuste fue durísimo. Y a pesar de que la sociedad española no estaba acostumbrada a esto, lo recibió bien. Creyeron en el proyecto europeo. Ante la dificultad de los ajustes, toda Europa pensaba que era imposible que ingresáramos. En cambio, el jefe del Gobierno en aquel entonces, José María Aznar, sí quería ingresar y animó el proyecto desde el principio. En conversaciones personales que mantuvimos me dijo: “España no puede perder otra vez el camino de Europa, no puede quedar fuera”. Y así fue. España no dudó, ni el jefe del Gobierno, nos dimos fuerza mutuamente y nunca me desautorizó en los planes presupuestarios que elaboré para realizar el ajuste que necesitábamos. Sin ilusión y tenacidad conseguirlo hubiese sido imposible.

    ¿Qué consejos podría dar a los líderes europeos?

    Hubo líderes que constituyeron la Unión Europea como Robert Schuman, Konrad Adenauer, etc. que sabían cual era el destino hacia el que querían dirigirse y gracias a ello se construyó Europa. Las bases que crearon para asentar la Unión Europea tuvieron que renovarse, ya que era, y todavía es, muy difícil cambiar una Europa en la que cada nación actuaba independiente. Construir la primera Comunidad Europea, primero la del carbón, después la Unidad Económica Europea y posteriormente la Unión Monetaria costó enormes esfuerzos y mucho trabajo precisamente para superar el choque de las soberanías nacionales. Es lógico, Europa tiene siglos de tradición donde la nación ha constituido la base y por ello ahora nos encontramos en una situación en la que algunos quieren seguir adelante y otros se retraen. Los líderes europeos deben seguir adelante y creer en el proyecto europeo para superar esas diferencias. Es imposible que los líderes de hoy en día puedan aplicar medidas difíciles para la sociedad si ellos mismos no están convencidos de sacarlas adelante.

    Su carrera ha sido ejemplar. ¿Qué momentos destacaría para que los nuevos líderes puedan tomarlos como referencia?

    Yo nunca he ido predicando lo que yo he hecho, simplemente en los puestos en los que he estado, he intentado hacerlo lo mejor posible, dando el ejemplo de lo que hay que hacer. Esa actitud, por si sola, se va contagiando al resto de personas que trabajan contigo y se difunde. Comencé en una ventanilla muy pequeña en Jaén, igual que un empleado de banca podría comenzar destinado a una pequeña sucursal, y sin que nadie me ayudara, con mi esfuerzo, fui subiendo poco a poco. Compaginaba el trabajo y a la vez el estudio porque sabía que en eso estaba mi salvación, en hacer una carrera universitaria. La hice, y más tarde saqué mis oposiciones, a interventor de Hacienda primero, y después a catedrático. Con todo ello he llenado mi vida, siempre actuando lealmente allí donde he estado, sin dar escándalos. Trabajando con seriedad.

    ¿Qué consejos puede dar a los jóvenes?

    Hay que trabajar y tener ilusión en lo que se hace. No se nace con la constancia, la tiene que cultivar uno mismo para poder progresar y abrirse un camino. Yo tengo 89 años y no la he perdido, escribo en los periódicos, hago trabajos de investigación, he seguido dando clases en la universidad, enseñando lo mucho o poco que sabía, trasmitiéndolo a los jóvenes. Ellos deben encontrar la ilusión por lo que hacen y seguir adelante. Es cierto que estamos en una época difícil con tasas de paro juvenil demasiado altas y un escenario complicado. Es muy duro que personas preparadas no encuentren oportunidades aquí y opten por marcharse al extranjero. Por eso es necesario que los líderes de nuestro país se preocupen por darles un futuro y que los jóvenes mantengan la ilusión por luchar por sus sueños.