Opinión

Los cambios se aceleran

  • Jueves, 23 de Abril del 2020

    Ante la adversidad el ser humano activa mecanismos para soluciones. En muchos casos, aspectos en los que se era escéptico se empiezan a utilizar. En otros casos, aquello que se intuía como válido se abarca como algo superlativo. Salir de la zona de confort acelera los cambios iniciados.

    Adversidad y zona de confort. En esta situación se está ahora en todo el mundo. Y, como hemos explicado en los últimos artículos de opinión, se han acelerado formas de gestión establecidas, pero no consolidadas. También se han activado modelos de demanda latentes. La distribución y la logística también han modificado sus sistemas.

    Lo cierto es que, durante esta fase de confinamiento en que vivimos, se han constatado hechos que deben tenerse en consideración. Y es aquí donde los directivos deben saber leer esos hechos nuevos para integrarlos en la gestión de la estrategia y de los equipos. Veamos algunos ejemplos.

    ¿Será igual la productividad en los procesos de gestión e implementación? Se ha constatado que la productividad puede aumentar mucho si hay una buena planificación. Lo que se aplica ahora desde la 'oficina en casa' puede replicarse con mucha más formalidad flexible cuando se pueda volver a la oficina. En este ejemplo de productividad no hacemos referencia en lo que seguro que también cambiará: el ámbito de producción industrial.

    ¿Se ha aprendido que la disciplina y la gestión del tiempo aumentan esa productividad? Sí, totalmente. Las personas han aprendido que, con dificultades al inicio, una disciplina en implementar la planificación del trabajo es necesaria. Esa disciplina ayuda a la gestión del tiempo.

    ¿Se cree más en la conciliación? Lo cierto es que el trabajar en casa ha visualizado la dificultad de conciliar la vida personal con la profesional. Por un lado, las propias personas tienen que aprender más a separar sus tareas profesionales con las de relación con sus familias, porque todas conviven en un espacio. Por otro lado, las intercomunicaciones online -reuniones de grupo, llamadas con clientes-proveedores, ...- pueden llegar a ser excesivas si no hay cierto control. En ambos casos, los directivos deben saber ayudar a sus equipos a conciliar y a ejecutar la intercomunicación online cuando sea necesario, y sin excesos.

    ¿Se le da más valor a la socialización? Se ha constatado que, en el ámbito profesional, las videollamadas han aumentado en relación a las llamadas de voz. Esta realidad demuestra que las personas desean más el ver a otras personas cuando no pueden por imposición externa. Lo que se deberá analizar en un futuro es si ese mayor valor a la socialización en el entorno laboral se equilibra culturalmente: se reduce en culturas donde era más habitual al saber que puede afectar a la productividad que ahora ha mejorado; aumenta en aquellas culturas poco acostumbradas a socializar en el trabajo y que, ahora, han podido ver algunas ventajas en ello.

    ¿Se da más valor al trabajo en equipo? Ello está relacionado con el anterior aspecto, el de la socialización. Se puede afirmar que el mayor contacto necesario con el exterior ha hecho que se acentúen las colaboraciones y los intercambios de conocimiento efectivo. El trabajo en equipo, al trabajar individualmente sin contacto habitual con ese equipo, se ha acentuado.

    Estos son, pues, algunos ejemplos de cómo algunos cambios que empezaban a integrarse, o que costaban integrarse, se han acelerado. Las direcciones deberán estar atentas a qué ocurre con ellos cuando se normalice la situación.