Opinión

Innovación en la base de la economía europea

  • Miércoles, 30 de Abril del 2014 CEDE

    Hablar hoy de innovación en la empresas es hacer referencia a realidades. La innovación siempre ha estado en el proceso de las empresas de éxito. La teorización de la innovación y su inclusión en los programas académicos ha servido para realzarla e impregnarla en la cultura del desarrollo de las economías. La reindustrialización que se propugna para Europa es una oportunidad para incrustar definitivamente en el ADN de las empresas la necesidad de innovar. De hecho, esa reindustrialización va muy ligada a nuevas formas de producción que, a su vez, generará nuevos puestos de trabajo cualificados en empresas existentes y en nuevas empresas con nuevas dinámicas de gestión.

    La innovación se aplica en todos los espacios de la cadena de valor de una empresa. Como recuerdan en Doblin, se encuentra en la configuración del negocio  -modelo de negocio, red, proceso-, pasando por la oferta y llegando a la experiencia para el consumidor -servicio, canal, marca, fidelización de clientes. En un proceso de reindustrialización de un territorio, las empresas deben tomar cuenta de todas las posibilidades de aplicación de la innovación. Las nuevas formas de producción para nuevos productos pueden integrarse en modelos de negocio en red, y con formatos de oferta al consumidor adaptados a sus nuevas necesidades.

    La Unión Europa ha tomado nota de ese contexto. A ello se le añade la capacidad de creación de empleo que genera cualquier proceso de innovación. La misma OCDE apunta a la importancia de la innovación para generar nuevas empresas. En concreto, indica que el apoyo a jóvenes empresas para que innoven es una fuente segura de creación de empleo.

    ¿Y en lo que se refiere a las empresas consolidadas? La innovación implica generar, entonces, puestos de trabajo más cualificados, porque la dinámica de los procesos así lo requiere. Aquí es interesante lo que indican en Innovate on Purpose, cuando exigen la necesidad de políticas educativas en todos los niveles enfocadas a potenciar las nuevas capacidades necesarias en un entorno de nueva reindustrialización.

     

    Reindustrialización e innovación

    Cualquier estrategia industrial necesita priorizar la innovación como eje básico. El experto en innovación Enric Barba afirma que en un proceso de reindustrialización la innovación actuará como báscula: se mantendrán y crecerán las empresas allí donde más se innove, y allí donde no se innove ocurrirá el camino a la inversa.

    En el modelo de reindustrialización que plantea la Unión Europea (UE), toma fuerza la importancia de potenciar tecnologías punta -las KET- en sectores clave para el desarrollo económico y la creación de empleo: automoción, alimentación, sector químico, textil, energía, medio ambiente, farma, construcción, aeroespacial y telecomunicaciones.

    El programa Horizon 2020 de la UE destina una parte muy importante de su presupuesto a proyectos que trabajen en la aplicación de las KET de una forma transversal y clusterizada. Es decir, un producto vinculado al sector textil puede necesitar tecnologías propias pero también tecnologías medioambientales y del ámbito de las telecomunicaciones. Un ejemplo ya existente, y no generado en Europa, son las Google Glasses aplicadas al sector de la salud.

    Este modelo puede llegar más allá en el momento en que se integre el uso de los datos. El concepto de Industrialización 4.0 aplicado en Europa se expresa muy claramente desde RolandBerger.com. El uso de nuevos sistemas digitales para compartir información debe ser la base para nuevos modelos de generación de productos y servicios, más eficientes y eficaces para productos de mayor calidad. Es el tema del Big Data, que trataremos también en breve en este boletín.

    En CEDE hemos hablado en distintas ocasiones de innovación y su relación con la nueva industrialización y la creación de empleo. Ya en el VII Congreso CEDE en Bilbao celebrado en octubre de 2012 hubo una sesión específica de innovación que se enfocaba al crecimiento. A su vez, en distintos artículos y enlaces hemos mantenido la atención necesaria. Ahora, con el nuevo programa financiero de la Unión Europea a la puerta de la esquina, el ya citado Horizon 2020, hemos visto la oportunidad para concienciar a las empresas y directivos de que es el momento para apostar verdaderamente por una innovación aplicada y ejecutiva.