Opinión

Internacionalización con nuevos valores

  • Miércoles, 20 de Marzo del 2019

    Nuevas capacidades y gestión del ecosistema son valores punta en la internacionalización de hoy. Es por ello que salir al exterior está al alcance de más empresas, incluso las pequeñas.

    El volumen ha dejado de ser un elemento necesario para la internacionalización. La complejidad y el entorno poliédrico en un mundo global obligan a las empresas a disponer de nuevas capacidades y de gestionar óptimamente su ecosistema. Este último ha dejado de ser físico para pasar totalmente al plano virtual. Quienes dispongan de esos 'drivers' tienen seguro en su propio ADN la internacionalización del negocio.

    Es evidente que cada organización debe concretar sus objetivos para salir de su entorno geográfico. Se pueden buscar nuevos mercados, activar mejoras en la producción o en el proveimiento, entre otros elementos para internacionalizarse. También cabe visualizar cuándo hacerlo según los recursos o el 'momentum' estratégico de la compañía.

    Una vez disponible ese análisis, se podrá decidir el cómo se actúa: acuerdos con socios locales, adquisición de otra empresa, creación de un modelo de franquicia o, entre otros también, planes de implantación externa de la producción.

    La novedad ahora es que la agilidad, la flexibilidad y la aproximación abierta del ecosistema propio son imprescindibles. Esos fundamentos necesitan de la digitalización, y facilitan la innovación.

    Por lo tanto, el camino hacia la internacionalización estará más abierto en aquellas empresas innovadoras y digitalizadas que sepan actuar de forma ágil, con flexibilidad de adaptación y gestión, disponiendo de una estructura abierta de nodos entrantes y salientes en su ecosistema.

    Ello implica un nuevo concepto del objetivo de esa internacionalización. Una empresa que tiene ese formato expuesto en el anterior párrafo se internacionaliza para expandirse y competir en un entorno abierto a todos. Es decir, no lo hace como reacción a resultados negativos.

    Además, con ese formato se pueden abrir más oportunidades. En cierto modo, es una evolución de la empresa gacela de la que hablábamos en este boletín hace ya dos años. Decíamos que una empresa gacela es aquella que incorpora un modelo de gestión transversal, con apertura de mente, planificado para tiempos cortos y con flexibilidad de reacción. Todo ello, con el objetivo de servir al usuario sin pensar únicamente en que puede llegar a él por expansión geográfica.

    Esa evolución está en la digitalización como añadido a la innovación. Una digitalización entendida para toda la cadena de valor de la empresa: desde el modelo de negocio, pasando por los procesos, la promoción, la venta y el servicio post-venta.

    Finalmente, es importante considerar que la internacionalización, con los ‘drivers’ descritos, está ahora mucho más al alcance.