Opinión

Los liderazgos compartidos

  • Jueves, 9 de Abril del 2020

    El liderazgo compartido implica distribución de funciones, pero también capacidad de compartir toma de decisiones. Este formato ha tomado más peso en estos momentos en los que se acentúan nuevas formas de trabajo. Es una nueva oportunidad para potenciarlos.

    Cualquier proceso de liderazgo compartido empieza por ceder la capacidad de decisión en puntos tácticos de la compañía. La estrategia sí que se centraliza en el consejo de dirección. Los proyectos pueden abordarse con cesión de la toma de decisiones.

    Muchas de las nuevas grandes corporaciones -Facebook, Google, ...- disponen de sistemas de trabajo que potencian ese liderazgo compartido. Hay un sistema muy potente de desarrollar proyectos. Quien lo lidera puede ser cualquiera que tenga conocimientos en el ámbito del proyecto, disciplina y capacidad de gestionar equipos.

    A su vez, puede ser que en esos equipos haya personas que están por encima a nivel de responsabilidades. A nadie se le caen los anillos por dejar de mandar en alguna parcela. Esto es porque entienden que el beneficio de la organización está por encima de su beneficio propio. Es más, puede ser que hasta de forma egoísta vean como, ciertamente, ceder poder da más credibilidad ante el resto.

    En el caso aquí expuesto hablamos de liderazgo compartido asíncrono: uno cede, el otro recoge temporalmente esa cesión. Hay también casos de liderazgo compartido sincronizado. Aquí es cuando entran en juego la distribución de funciones igual de importantes, pero con distintos centros de decisión. Es bastante interesante en este caso la combinación del liderazgo estratégico, de operaciones y de sistemas. Operaciones lidera cuando los proyectos avanzan y cabe coordinar el proceso.

    Es aquí cuando se aprecian situaciones en las que los responsables de estrategia y los de sistemas reportan a operaciones sobre el progreso de sus proyectos. Lo interesante es que, a lo mejor, al día siguiente son los responsables de operaciones y sistemas los que reportan a estrategia para encajar en la alineación de la compañía.

    Este liderazgo compartido es muy importante para potenciar al equipo. El grupo reconoce la capacidad de saber en qué posición se encuentra una persona cuando es líder o cuando reporta sobre otro líder. Ello implica honestidad, humildad, empatía y, otra vez, credibilidad.

    En los momentos actuales, con el cambio en las formas de trabajar y de intercomunciarse, se han debido compartir mucho más los liderazgos. La no-presencialidad ha hecho que distintas personas en un equipo hayan tenido que asumir responsabilidades para disciplinar más al equipo.

    Esta realidad ha hecho que se visualicen nuevas oportunidades. Con unos formatos definidos y concretados se pueden comprometer tareas y proyectos. Esto, en formato online es más acentuado, Pero, precisamente, como funciona, sirve para justificar que en un modelo offline también puede funcionar. Es el momento, pues, de acentuar tanto la cesión de liderazgo como el compartir ese mismo liderazgo.