Opinión

Nuevos formatos de formación

  • Miércoles, 16 de Abril del 2014 CEDE

    La formación en las empresas y en todos los ámbitos de la organización es algo que siempre se ha considerado necesario e innegociable. La revolución de la información de mediados de los noventa ha permitido el acceso a nuevos formatos de formación, y también más accesibles a pequeñas empresas y a nuevos emprendedores. Actualmente, la continua evolución y la rapidez del cambio obliga a integrar regularmente nuevo conocimiento. A su vez, hace necesario ofrecer formas interactivas y prácticas en todos los ámbitos de la cadena de valor, y de la gestión de equipos y de talento que, ahora mismo, disponen de capacidades y formas de trabajar más ágiles.

    El recorrido clásico de formarse en la universidad para entrar en el mercado laboral, con el añadido de la especialización en un máster justo después de graduarse, ha dejado de ser el modelo de valor añadido para asegurarse una carrera profesional. Los directivos necesitan ahora de unas capacidades en continua evolución. Conocer y aplicar nuevo conocimiento y formas de gestión obliga a formatos de educación continua adaptados a la realidad del mercado.

    En CEDE se ha tomado muy en consideración ese contexto. Desde hace tiempo la Comisión para la Formación, Desarrollo Profesional y Relaciones Laborales trabaja para detectar las tendencias que deben aproximar al directivo a una constante actualización. Los dos últimos proyectos de la Comisión responden a ese objetivo: el Observatorio de los Nuevos Modelos de Acreditación Profesional para los Directivos y Ejecutivos y la definición del Mapa de Competencias Profesionales de los Directivos y Ejecutivos.

    A su vez, la Fundación CEDE ha creado el International Center for Leadership Development (ICLD), con el programa ‘Transformational Leadership’ que ya va por su quinta edición. Durante una semana, los directivos de alto potencial tienen la oportunidad de trabajar para desarrollarse como motor de cambio, innovación y generación de valor en sus organizaciones.

    Esta necesidad de integrar la innovación en el talento ratifica la importancia de una educación continua y adaptada. El conocido como Life Long Learning en los profesionales es clave, no sin antes superar unas barreras. La consultora Arancha Ruiz considera que los tres obstáculos que deben superarse son definir qué es la innovación para cada uno, generar un habito continuado de innovación y encontrar y seleccionar los recursos de aprendizaje para cada profesional.

     

    Personalizar la educación

    La personalización de la educación es una de las tendencias que se están asentando en el entorno formativo. Algo que hace tiempo que se debate para aplicarlo en la educación reglada empieza a trasladarse a la educación continua a los profesionales. De hecho, va vinculado totalmente a lo que quieren ahora las personas: algo para mí, como yo lo quiero, fácil y donde yo lo quiera. La tecnología, por lo tanto, tiene mucho que ver con esto.

    El experto en modelos de educación Elliot Washor explica en Personalize Learning que en un mundo tecnológico y digital, la personalización de la educación significa que las tecnologías deben ser aprovechadas para anticiparse a cualquier necesidad, y ofrecerla de forma digital en un modelo masivo.

    Aquí es donde entran los Cursos Abiertos Masivos Online, o los MOOC (Massive Online Open Courses). Muchas universidades y escuelas de negocio ofrecen esos formatos basados en cursos divididos por videos cortos de cinco o seis minutos, abiertos y gratuitos en muchos casos. Hay otras plataformas no vinculadas con las universidades que disponen de cantidades ingentes de temáticas impartidas por profesionales especializados que dedican parte de su tiempo a generar esas cápsulas de conocimiento abierto. Udemy o Coursera son algunos de los ejemplos más conocidos.

    Como afirman en Evolllution, el fenómeno de los MOOC está haciendo que la media de edad de personas formadas esté aumentando cada vez más. Pero, recordemos, es importante saber seleccionar aquello que realmente interesa. Además, y ese es uno de los debates abiertos, aún no se ha cerrado una solución completa a la acreditación o certificación de la formación realizada con esos formatos.

    Lo que sí que consiguen es integrarse en un estilo de generar conocimiento ágil y práctico que responda a la pregunta “¿Qué me llevo cuando salgo de esta formación?”. En Learning Solutions comentan que se debe llegar a ofrecer las cosas tan fáciles y adaptadas para romper con los formatos clásicos de formación de ciclos de nueve o doce meses, y llegar a dar herramientas fáciles de comprender y, sobretodo, de aplicar.

    Un apunte final dedicado a los emprendedores y los que crean nuevas empresas. Precisamente, ahora disponen de recursos mucho más accesibles para adaptar sus necesidades formativas iniciales y continuas. En Modelos de Negocio Smart exponen que esa agilidad propia de ese tipo de empresas les permite crearse programas de aprendizaje a medida, y desarrollar un ágil sistema de detección de conocimiento en Internet, redes sociales y apps que enfocan la formación de manera ‘informal’.  El conocido ‘learning by doing’.