Javier Fur, presidente del Círculo de Economía de la Provincia de Alicante

02/04/2020

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¿Cómo está afectando esta situación en su empresa y en su sector?, ¿qué repercusiones prevé?

El sector fundamental en que mi empresa desarrolla la actividad es el turístico, en sus vertientes tanto vacacional -a través de nuestra red de campings de alto nivel bajo la marca Alannia, a lo largo de la costa mediterránea-, como residencial -a través de nuestra empresa inmobiliaria SOMIUM, focalizada en clientes extranjeros de elevado poder adquisitivo procedentes principalmente de centro y norte de Europa-, un sector especialmente afectado por la pandemia del Coronavirus, con actividades absolutamente paralizadas en estos momentos.

El impacto a corto plazo es, por tanto, absoluto y a medio plazo dependerá en gran medida de la evolución de la pandemia no solo en España sino, en nuestro caso, en toda Europa. 

La confianza en nuestro país y el control en el resto de los países es la clave. Y si esas dos circunstancias ocurrieran antes del verano, aún podríamos salvar en parte la temporada turística vacacional, pero con problemas para que 2020 concluya un ejercicio razonable.

Si la confianza y el control se producen después del verano, el año puede ser muy malo, no ya para nuestro sector, sino para todo el tejido productivo.

Estamos ante una emergencia sanitaria muy grave que lleva aparejada una emergencia social, que constituyen los dos problemas prioritarios a abordar tanto por el ejecutivo como por todos los actores sociales. 

Pero no podemos olvidar que el problema social solo se corregirá con rigor si se apoya con fuerza la actividad empresarial en este estado de alarma, con medidas financieras, monetarias y fiscales que transmitan confianza a los empresarios y a los mercados y, sobre todo, con fuertes medidas de apoyo a la recuperación económica a partir del restablecimiento de una cierta normalidad sanitaria.

 

En el contexto actual, ¿cómo se puede mantener la confianza en los mercados?, ¿y dentro de la empresa?

La confianza de los mercados depende en gran medida de la solvencia de las empresas, así como del apoyo sin fisuras que esas empresas reciban de las autoridades nacionales y supranacionales para hacer frente a la pandemia y para impulsar después la recuperación.

Y hasta ahora es verdad que el ejecutivo español está apostando con fuerza, aunque, en mi opinión, con un falso sesgo social, que es del todo insostenible si no está claramente alineado con el sesgo empresarial. Puntualmente el estado puede abordar acciones de integración social para evitar que haya personas con dificultades extremas para soportar las consecuencias de la pandemia, pero a medio y largo plazo la corrección de este problema pasa por la actividad empresarial, y no se puede dejar de atender la voz de las empresas en ningún momento.

Pero decía que el apoyo de las autoridades supranacionales es imprescindible para la confianza de los mercados, y ese apoyo, en el caso de la Unión Europea, no es evidente. Volvemos otra vez a la historia de la Europa rica y la Europa pobre, al norte y al sur. Y eso hace un flaco favor tanto a la confianza de los mercados como a la propia idea de Europa en un momento especialmente crítico como es el proceso de salida de Reino Unido de la Unión Europea.

Y dentro de cada empresa, la confianza en estos momentos está asociada fundamentalmente con la comunicación y la transparencia con todos los empleados. Explicar con claridad la situación del sector y de la empresa y las expectativas razonables de recuperación de la actividad, así como las razones de las medidas, en algunos casos duras, que se toman en el aspecto laboral, es muy importante para transitar por esta crisis, a la vez que la importancia del equipo en la recuperación.

 

¿Existen diferencias y semejanzas entre cómo ejercer el liderazgo en un entorno de alarma social como el actual y otras situaciones?

En mi opinión existen diferencias relevantes, pero básicamente de intensidad en algunos aspectos, en la función de liderazgo en este entorno de alarma social frente a la situación de normalidad en la actividad de la empresa, sobre una pauta común de ejercicio del liderazgo que hoy, en cualquier circunstancia, debe ser integrador, promotor del trabajo en  equipo e inspirador. 

Y que, en estos días, en unas condiciones de disrupción social terribles, debe primar, como decía, la transparencia e intensidad en la información, la confianza en el futuro de la empresa, y el contacto frecuente y apoyo expreso a empleados, clientes, proveedores y, en general, a todos sus grupos de interés.

 

Desde su perspectiva, ¿qué recomendaciones daría a los directivos para gestionar la coyuntura actual?

La primera recomendación, que ya he reiterado, es la de la intensidad y transparencia de la comunicación, tanto con los empleados de la compañía como con el entorno (clientes, proveedores, etc.).

La segunda, el apoyo sin fisuras a todo su entorno para superar de la mejor manera esta crisis sanitaria, social y económica.

La tercera, impulsar, hasta donde sea posible, el compromiso de la empresa con el entorno mediante programas solidarios que ayuden a corregir las emergencias sanitaria y social.

Finalmente desarrollar sistemas telemáticos de relación con esos colectivos básicos de la compañía: clientes, empleados, proveedores y entorno social, que permitan mantener vigente y potenciar la imagen positiva de la compañía que facilite una recuperación sólida y rápida a partir de la corrección de la actual emergencia sanitaria.