Luis Calaf, secretario general de ASSET

15/04/2020

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¿Cómo está afectando esta situación a su entidad y a su sector?, ¿qué repercusiones prevé? 

Como asociación del colectivo de directivos financieros en España, nuestra función se centra en dar los servicios que puedan aportar valor al profesional en el desarrollo y aplicación que hacen de su función. Nos centramos en 3 aspectos primordiales: ofrecer contenidos de interés, hacer llegar formación aplicable y fomentar el networking profesional. Hasta este momento se centraba esencialmente en ofrecerles estos 3 aspectos en formato presencial. 

Por lo tanto, sí, nos afecta directamente. La capacidad de generar los recursos necesarios para poder ofrecer estos servicios se centra en las cuotas a los asociados y los patrocinios de empresas interesadas en darse a conocer a través nuestro. La detención completa de la actividad presencial tiene un primer impacto directo a corto plazo en la generación de recursos por patrocinio, también prevemos que a medio plazo tendrá impacto en las renovaciones de cuotas de asociados actuales y en obtener nuevas altas de asociados. 

Prevemos que ambos aspectos de generación de recursos tardarán tiempo en recuperarse por lo que se mantendrá a más de un año, a largo plazo, en mayor medida en el aspecto de cuotas a asociados que en patrocinios. 

Estamos convencidos en la necesidad de adaptarnos lo antes posible, con la digitalización de las actividades y la creatividad, generando nuevos valores a los asociados. En este sentido, creemos que cambiará el modelo de asociaciones. 

 

En el contexto actual, ¿cómo se puede mantener la confianza en los mercados?, ¿y dentro de la empresa? 

Generar confianza en los mercados, si hablamos de mercados de valores, depende en gran medida de la actuación en políticas monetarias y fiscales que se apliquen y en la coordinación a nivel global. Es una crisis totalmente global y por lo tanto la actuación tiene que ser global. 

En esta actuación, el diálogo y la capacidad de acuerdo tiene que prevalecer, en caso contrario existirán más desajustes de los esperados y, por lo tanto, una recuperación más lenta. Ya se han visto algunas actitudes en este sentido. 

Si se genera este entorno, todos los actores participarán con el ánimo de aportar y darán mayor empuje, que generará más velocidad de cambio y de recuperación económica y, como consecuencia, también social. Hasta que no se llegue a este punto, la confianza en los mercados no estará presente, lo que pondrá en marcha los mecanismos naturales de evolución de crecimiento y mejora social. Debemos entender que se centraran en nuevos principios y prioridades, ahora somos conscientes de lo vulnerables que somos, pero en mucha menor medida que en anteriores crisis parecidas. Hay que tener en cuenta la historia. 

Si hablamos a nivel de mercados de los distintos sectores empresariales y en las empresas, ante crisis tan globales como esta también debe aplicarse el diálogo y la capacidad de acuerdo. La confianza se genera con la identificación rápida de la situación y de la profundidad que tiene para cada empresa, de que las medidas se toman para adaptarse a la nueva situación de manera que genere mejora sobre cada una de las situaciones y que las medidas de reducción necesarias tengan un sentido para el futuro y para la continuidad de la empresa, generando el cambio necesario para adaptarse a la situación actual y a las situaciones que vendrán. 

 

¿Existen diferencias y semejanzas entre cómo ejercer el liderazgo en un entorno de alarma social como el actual y otras situaciones? 

Cada situación es distinta a la anterior, puede parecerse, pero tienen siempre diferencias con respecto a otras. En este caso, creo que no hay ninguna comparación posible a menos que hayas vivido en tus propias carnes una guerra. En España, solo las personas que hoy tienen más de 80 años las han vivido como sociedad. Sus hijos o nietos no la habíamos vivido, era la primera vez en nuestra historia que ocurría, ya no, de alguna manera lo estamos viviendo. 

La capacidad de liderazgo, conlleva tener la capacidad de adaptarse a cada situación y llevarlo a cabo de manera que sea provocadora para empujar el cambio necesario para superar la crisis que sea. El liderazgo es el mismo, lo que cambia son las medidas que tienes que tomar, la actuación que tienes que hacer y la intensidad que tienes que mantener en el tiempo.

 

Desde su experiencia, ¿qué recomendaciones daría a los directivos para gestionar la coyuntura actual? 

- Identificación clara de impactos, de las capacidades que tienes para poder actuar sobre estos impactos. 

- Crear la capacidad para buscar las soluciones posibles que puedes aplicar. Eso conlleva agudizar la capacidad de creatividad de la que dispone la organización, empresa, colectivo o sociedad en las que estas. 

- Liderar todo el proceso desde un inicio con el empuje constante que es necesario para que la aplicación se lleve a cabo intentando maximizar los efectos que pretendes, generar la confianza en todo el equipo para su implicación, sin ello no es posible el éxito.