Salvador Arenere, presidente de ADEA

15/04/2020

Link entrevista

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¿Cómo está afectando esta situación a su entidad y a su sector?, ¿qué repercusiones prevé? 

En ADEA nos hemos adaptado a esta nueva situación a través de nuestro Foro Virtual ADEA CONECTA, para seguir ofreciendo a nuestros socios el espacio de encuentro y actualidad que habitualmente desarrollábamos de forma presencial. 

De hecho, hemos incluso incrementado el número de jornadas. Desde el inicio de la declaración del estado de alarma hemos llevado a cabo cinco encuentros virtuales con más de 1.300 participantes en su conjunto. 

También somos un altavoz de las iniciativas que nuestros asociados llevan a cabo en esta emergencia y hemos realizado varias encuestas a través de las cuales recoger sus inquietudes y trasladarlas. En la más reciente, los directivos mostraban su preocupación por la situación que atraviesan y también por las soluciones propuestas por el Gobierno central para paliar los efectos de la crisis ocasionada por el virus Covid-19. Un 48% de los encuestados afirmó estar afectado por alguna solicitud de ERTE y el 91% de ellos indicó que no se ha resuelto todavía su petición. 

Acerca de la moratoria fiscal, existió coincidencia en manifestar que las medidas son insuficientes, en porcentajes que oscilaron entre el 73%, en el caso del IVA, y el 68%, en lo relativo a pagos IRPF, ingresos a cuenta e impuesto de sociedades. Un 74% de las respuestas consideró insuficientes las medidas adoptadas hasta ahora en materia de financiación con la que atender las necesidades más urgentes. También manifestaron como insuficiente el tramo inicial de 20.000 millones de euros en línea de avales (67%). 

Los directivos pidieron en dicha consulta “medidas serias, como están haciendo en Francia o en Alemania”. La situación a medio / largo plazo va a ser complicada, se habla de la peor crisis desde la segunda Guerra Mundial, todos los indicadores apuntan a una 

drástica caída de la economía con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo y el consumo. 

El sector de turismo, uno de los principales motores de nuestra economía, junto con el sector servicios, e incluso las exportaciones, podrían sufrir importantes retrocesos. 

Faltará conocer el espacio temporal en que se produzca la reactivación. Ya hay serias dudas en que pueda producirse en forma de “V”. Desde luego, serán necesarias políticas económicas de apoyo decidido a nuestras pymes y autónomos y una mayor claridad y agilización en los procesos administrativos. 

 

En el contexto actual, ¿cómo se puede mantener la confianza en los mercados?, ¿y dentro de la empresa? 

Es importante, en línea con los anteriores datos, que exista un clima de seguridad, por parte del Gobierno, ofreciendo medidas que ayuden a las empresas a amortiguar la crisis. También la respuesta de Europa es fundamental para contribuir a este clima. Eso redundará en que las empresas, de algún modo, puedan tener un mayor control de la situación y, en definitiva, consigan mantener el mayor número de empleos y capacidad productiva que resulte posible. 

Este sería el último eslabón de la cadena de confianza que necesitan los mercados para soportar de la mejor forma esta crisis. 

 

¿Existen diferencias y semejanzas entre cómo ejercer el liderazgo en un entorno de alarma social como el actual y otras situaciones? 

Un buen líder realmente demuestra que lo es en situaciones críticas, como esta que estamos viviendo. Es más importante la figura del líder en este momento que en ningún otro. Tanto desde las administraciones como en las empresas o en cualquier otro ámbito. Tomar el control de la situación y saber transmitirlo es una parte fundamental para crear una respuesta óptima en la población y en los trabajadores.

La sociedad civil se ha volcado en esta situación de emergencia, los profesionales de numerosos ámbitos, no sólo sanitarios, sino cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, trabajadores del sector de la alimentación... han dado una lección de profesionalidad, valentía y sentido del deber con su país. 

Pero también los ciudadanos que se están quedando en este tiempo en sus casas, con responsabilidad, los niños que soportan esta situación renunciando a algo tan necesario en este momento de su evolución como es salir a la calle y jugar o correr. 

Este sentido de responsabilidad, compromiso e implicación es el que el líder de cualquier empresa debe conseguir de sus trabajadores, transmitiendo entusiasmo, optimismo y fuerza, porque se trata de una situación dura, pero de la que no hay que perder de vista que se saldrá. 

 

Desde su experiencia, ¿qué recomendaciones daría a los directivos para gestionar la coyuntura actual? 

Optimismo y ejemplaridad. Van a tener que tomar decisiones difíciles, por supuesto, pero no se debe perder la perspectiva. 

El mayor apoyo social es el empleo, la mejor aportación que debemos desarrollar los directivos y empresarios es preservar el empleo sin duda y a esta tarea debemos aplicarnos al máximo todos. Por ello, debemos anticipar toda la actividad posible para salir con mayor fuerza si cabe a la que teníamos antes de esta pandemia global. 

Tras esta crisis, habremos pasado una pesadilla tremenda y, de los que tengamos la suerte de seguir aquí, nuestra forma de pensar y de actuar cambiará bastante.